Guía práctica
Plazos de entrega y montaje: qué es normal en España
Cuánto se tarda según el tipo de mueble, por qué se retrasan los pedidos y qué puedes exigir si la fecha se incumple.
Cuánto se tarda según el mueble
Estos son los plazos que se manejan habitualmente en España. Sirven para detectar si lo que te prometen es realista o demasiado optimista.
- Producto en stock (mesas, sillas, muebles auxiliares): 24-72 horas. Si está en el almacén de la tienda, no hay motivo para más.
- Sofá de catálogo con tapicería elegida: 4 a 8 semanas. El tejido se pide al proveedor y luego se fabrica.
- Armario o cocina a medida: 6 a 10 semanas desde que se toman las medidas definitivas, no desde que pagas la señal.
- Colchones y descanso: 1 a 2 semanas, salvo medidas especiales.
- Importado o edición limitada: 12 semanas o más, y con más riesgo de desviación.
Por qué se retrasan
Las causas repetidas son tres: el tejido o el acabado concreto que elegiste está agotado en el proveedor, la fábrica agrupa pedidos y espera a completar una serie, o el montaje depende de un instalador con agenda propia. Ninguna de las tres es culpa tuya, pero todas se notan más si nadie te avisa.
Un truco sencillo: pregunta si el plazo que te dan es de fabricación o de entrega en tu casa. Entre uno y otro suele haber una o dos semanas de transporte y coordinación.
Qué puedes exigir si se incumple
Si contrataste con fecha de entrega y esa fecha pasa, la normativa de consumo te permite reclamar el cumplimiento en un plazo adicional razonable. Si tampoco se cumple, puedes resolver el contrato y recuperar lo pagado, incluida la señal.
Para que esto funcione necesitas dos cosas: que la fecha esté por escrito y que tu reclamación quede registrada. Un correo electrónico sirve y deja rastro; una llamada, no. Si la tienda no responde, el siguiente paso es la hoja de reclamaciones, que todo establecimiento está obligado a tener a disposición del cliente.
El día de la entrega
Revisa el mueble antes de firmar el albarán, aunque el transportista tenga prisa. Si ves un golpe, un arañazo o falta una pieza, anótalo en el albarán antes de firmar: esa anotación es la prueba más sólida que vas a tener. Si no te dejan revisarlo, escribe «pendiente de revisión» junto a la firma.